domingo, 27 de marzo de 2016

Empecé un proyecto propio nuevo

Siempre soñé con hacer mis propios videojuegos. Cuando tenía 17 años aprendí a programar, nada muy complicado, apenas sabía algunos comandos de ActionScript 2.0 y la funcionalidad básica de Macromedia Flash. Sabía animar y programar, y con eso hice un par de juegos sencillos. Como dije, nunca fue nada complicado. Uno era una galería de tiro y otro era de una nave espacial flotando en un espacio en dos dimensiones. Ambos juegos eran proyectos del libro que usabamos en el colegio. No hice nada mas que tomar esos ejemplos y mejorarlos lo mas que pude.

Cabe mencionar que saqué 100 en la nota de computacion todo ese año, aunque el profesor encontraba fallos en mis tareas y examenes para bajarme algunos puntos, siempre dejaba trabajos extras para quien los quisiera hacer, y ya que no era nada del otro mundo y me estaba dedicando una cantidad anormal de tiempo a aprender a usar Flash, esos puntos extras se me dieron como un regalo, los recibí sin esfuerzo alguno.

En la universidad empecé a estudiar ingeniería en sistemas, sólo para decepcionarme al darme cuenta que de lo que estaba aprendiendo, solo una pequeña porcion, tal vez un 10% de todos mis cursos, me serviría para armar videojuegos. De hecho, en toda mi formación como futuro ingeniero, para hacer videojuegos, me hubiera bastado con el primer año de educación que recibí. El resto de lo que necesito está mas basado en psicología, literatura, música y diseño gráfico.

¿En que me estoy basando para decir esto? Es sencillo, un videojuego es en gran parte código, pero eso sólo es lo que el jugador no ve, es aquello que el jugador sólo experimenta a través de la experiencia y no de sus ojos y oidos. Por supuesto que se puede hacer un videojuego sólo con esto, pero para los estándares modernos, no puedo vender muy fácilmente un juego que trate de un cuadro moviendose en la pantalla. Se necesita de mucho más. Por eso digo lo anterior.

Para poder hacer un videojuego se necesita saber programar. Si, estoy conciente que hay herramientas para hacer juegos rudimentarios sin la necesidad de programar, pero estas herramientas dejan al juego muy limitado en cuanto a interactividad. Si uno quiere usar una de estas herramientas sin tener que programar, hay que apegarse a lo que está implementado y basar la estructura del juego completamente en ello. Al utilizar un motor de juegos y además programar código propio, se puede tener toda la libertad del mundo, aunque el motor tenga limitaciones.

Algo tan importante como la programación es saber sobre la psicología de un juego. Uno podría no saber programar, pero si se sabe como armar una dinámica entretenida, podría igualmente desarrollar un juego de mesa apto para cualquier persona que quiera entretenerse. A fin de cuentas, un videojuego es muy parecido a un juego de mesa que aplica las reglas sin necesidad de leer el libro de instrucciones. O por poner otro ejemplo, es como entrar a la mente de un niño jugando con sus figuras de acción. Hay reglas en un juego de mesa escritas en un manual de instrucciones y hay reglas incluso en la mente del niño, y el las sigue según lo vea adecuado. La diferencia en un videojuego es que la computadora aplicará las reglas por nosotros, y sin utilizar programas externos es imposible romperlas. ¿Que tiene que ver esto con saber psicología? No necesariamente significa que un diseñador de juegos deba ser un psicólogo, pero debe saber cómo funciona la mente humana ante ciertos estímulos, para hacer del juego algo entretenido y fabricar una serie de reglas que hagan una experiencia agradable.

Si se quiere diseñar un juego con una historia atada a el, es necesario saber por lo menos un poco de literatura. Con esto no me refiero a haber leido unos 20 libros al año - aunque supongo que eso sería útil para tener material en que basarse - sino a saber cómo escribir una historia. No es importante sólo saber como escribir una historia, sino tambien saber hacerlo de una forma especial para contarla en forma de una experiencia, y no en forma de una serie de eventos. El jugador no estará viendo a uno o varios personajes interactuando, el jugador estará interactuando entre estos personajes. Por esto, la natarrativa no puede ser igual a la de un libro. Si se desarrolla una narrativa de esta forma, se corre el riesgo de volver el juego muy lineal y en tercera persona, lo cual provoca que se pierda inmersión y el jugador no se sienta parte del juego.

Además se necesitan gráficos. Siempre he pensado que esta es una de las partes menos importantes de un videojuego. Por supuesto que se puede hacer un juego con sólo figuras geométricas y que éste sea una experiencia excelente. Si no me creen, busquen Thomas Was Alone. Este juego está basado en la experiencia del jugador y la narrativa, y no necesita más gráficos que tan solo unas figuras geométricas. Aún sabiendo esto, sé que al estar tan sólo empezando, me sería difícil generar una experiencia de esa calidad sin utilizar ayudas gráficas como personajes coloridos y fondos en los que estos se desenvuelvan. Todo es parte de un mundo que se crea dentro del juego, y el jugador debe querer formar parte de el.

Por ultimo pero no menos importante, el sonido es lo que le da vida a un videojuego. Es como agregar música a la fiesta. Es cierto que hay juegos sin música de fondo, o incluso sin efectos de sonido, pero no puedo imaginar el día de hoy una experiencia como esa siendo vendida a nadie. -Advertencia de spoilers, el siguiente texto tiene detalles del final de Undertale. Si no has jugado este juego, saltate el texto resaltado. - He tenido experiencias en juegos, por ejemplo la batalla contra Sans en Undertale, en las que la dificultad, velocidad y ritmo de los eventos están muy arraigados a la música, y la música y sonido de los eventos que se llevan a cabo provocaron que la música de fondo quedara grabada en mi mente.

Por supuesto que no soy un Leonardo DaVinci en la actualidad. Lo único que se hacer fluidamente hoy en día es programar, pero estoy determinado a hacer juegos. Aunque vaya contra cualquier tipo de probabilidad, aunque no pueda ganarme la vida con ello, es lo que he soñado desde que tengo memoria. Quiero devolver al mundo lo que me dio a mi, quiero regresar las experiencias que tuve creciendo y que sigo teniendo ahora siendo adulto. Por eso estoy aprendiendo a utilizar Unity, y espero en unos meses ser capaz de hacer mi primer trabajo, mi primer juego, aunque sea algo sencillo.