lunes, 30 de julio de 2012

Metamorfosis

Apenas acabo de cumplir 21 años, pero creo que tengo ya mucha experiencia en muchas cosas, y al mismo tiempo muy poca.
A lo largo de nuestras vidas, todos experimentamos cambios. Cambios que modifican nuestra persona, pero no cambian quienes somos, en esencia seguimos siendo los mismos. En mi caso, creo que estoy viviendo una segunda niñez, o una segunda adolescencia. Desde que entré a estudiar en la universidad y me relaciono con tantas personas diferentes, siento que estoy renovando mi vida cada día. No me aburro. A veces me siento frustrado, cansado o triste, pero tantas cosas nuevas siguen pasando conmigo que no puedo aburrirme. Mi vida parece seguir dando vueltas, aunque se supone que este sentimiento es el que tiene un adolescente al experimentar todos esos estúpidos cambios hormonales.
En lo personal, mi vida ha sido un tanto diferente al estándar de todo el mundo. Prácticamente me encerré en mi propio mundo durante toda la primaria y secundaria. Me costaba hacer amigos y nunca supe explicar por qué. Fue hasta un semestre después de haber empezado mis estudios en la universidad que empecé a hacer buenos amigos, y a quererlos a todos como parte de una segunda familia. Esta fue mi época de cambios, pero esto no vino por si solo.
Fue durante mis años de cambios hormonales, alrededor de mis 14 y 15 años, en los que pasé por un colapso psicológico y me deprimí de una manera inusual para un jóven de esa edad. Mis papás se dieron cuenta y decidieron mandarme con un psiquiatra. Recibí tratamiento médico para mejorar mi situación con la depresion y todo pareció mejorar. Así fue, pero en realidad lo único que hice fue construir paredes a mi alrededor para que la sociedad no me molestara. Terminé mis años de colegio teniendo unos 3 buenos amigos, que eran los únicos amigos de confianza que tuve hasta que fui un adulto.
Nunca me di cuenta de lo mal que seguía estando. Mi semblante siempre era serio. No era capaz de dar una sonrisa a nadie. Cuando me reía, me reía sólo y casi nadie comprendía por qué. Para mi, era muy difícil hablar con gente desconocida y por tanto, me costaba mucho hacer nuevos amigos. Sólo Dios sabe cómo llegué a tener una novia en la universidad, pero eso no mejoró las cosas... para nada. Durante los once meses que estuve con ella, nuestra relación fue una pelea tras otra, en intervalos de a veces menos de una semana. Toqué fondo cuando terminamos. Me sentí sólo, no tenía a quien acudir y no sabía que hacer. Quise tirarme de un puente, pero mi instinto de supervivencia no me lo permitió.Muchos pensarán que no importa las circunstancias, el suicidio es una opción demasiado fuerte para un problema tan pequeño. Pero yo respondo, el problema no es pequeño, si tu mente lo hace grande. Un espíritu débil no tiene muchas ganas de vivir, y eso es lo que pasaba conmigo. Con cada situación que pasaba, mis ganas de vivir desaparecían poco a poco, y con esa ultima pelea con mi ex-novia, terminé de destruir mi estabilidad psicológica.
Hasta hace poco escuche la frase "When we hit our lowest point, we are open to the greatest change.", o en español, "Cuando alcanzamos nuestro punto más bajo, nos abrimos al mayor de los cambios" (quienes hayan visto la leyenda de korra sabrán de donde lo saqué). Eso mismo se aplicó a mi situación. Por supuesto, el cambio no se dió de un segundo a otro, ni de un día a otro. Tardé un par de meses en recuperarme y otros seis meses en cambiarme a mi mismo.
Lo bueno de todo esto es que cambié para mejor. Soy mas sociable, me río más, ya no es tan difícil para mi hablar con gente desconocida. Hay tantas cosas que he cambiado en mi mismo, que parece que soy una nueva persona. No se cómo llegué a ser alguien tan distinto, pero le agradezco a todas las personas que han estado conmigo estos ultimos 6 años, por haber formado parte de ese cambio.

viernes, 6 de julio de 2012

Felices 21 años para mi!

6 de julio. La fecha de mi cumpleaños. Así es, hoy cumplo 21 años, y me gustaría compartir con el mundo algunas cosas que he aprendido, mas a lo largo de estos ultimos dos años que en el resto de mi vida. Leí aqui sobre este español que vive en japón, que escribió 30 lecciones que había aprendido en sus 30 años de vida. Imitaré eso, pero siendo mucho más jóven, pero sintiendo que también he aprendido mucho. Aqui va:

1.- No importa cuanto estudies, siempre puedes aprender más.
2.- No te apresures. Todo lleva tiempo, y si intentas apurarte más de lo que debes cometerás errores y terminarás tardando más de lo que quisieras en hacer algo que podría incluso ser sencillo.
3.- Paciencia. En serio, ten mucha paciencia. Desesperar no ayuda a que el tiempo pase más rápido.
4.- Estudiar es bueno, pero las cosas mas importantes se aprenden con la experiencia. No te encierres en libros.
5.- Es bueno conocer el mundo, pero es importante conocer tus raíces. ¡Conoce el lugar donde naciste primero!
6.- Respeta a tus mayores, pero haz que ellos te respeten también.
7.- "Los amigos vienen y se van." Mucha gente lo dice, pero va mas alla de eso. Un amigo que llega a tu vida y luego se va, volverá a tu vida si de verdad fue tu amigo.
8.- El dinero es importante, pero son mas importantes la vida, la salud y los seres queridos.
9.- No es lo mismo ser presumido que conocer tus capacidades y demostrarlas.
10.- Si te cuesta algo, esfuerzate mas. Si aún te cuesta, pide ayuda. Cuando tengas las ideas claras, te darás cuenta que no era tan complicado.
11.- Otro clasico. Las cosas de la vida pasan por alguna razón. No es que lo malo sea algo bueno, pero hay que aprender a sacarle provecho a las situaciones dificiles.
12.- Se puede aprender de todo un poco, pero hay que enfocarse por lo menos en una cosa.
13.- No es necesario adaptarse a la sociedad. Somos individuos, si estamos felices siendo como somos sin molestar a los demás, no hay necesidad de que la sociedad nos acepte.
14.- Lo que diga la gente de ti si importa, pero sólo si tu le das importancia.
15.- La edad no importa, actúa de acuerdo a cuán jóven o viejo te sientas, no acorde a cuántos años tengas.
16.- ¡No mientas! El peso de tu palabra debe ser contundente y las personas deben aprender a creer en ti. Nadie cree en un mentiroso.
17.- Si solo le duele a uno de los dos, no es amor. Asi mismo, si solo uno de los dos ama, tampoco es amor.
18.- Ser adulto no es gran cosa. Pasas gran parte de tu tiempo pensando que quieres volver a ser niño. Cuando eramos niños queríamos ser adultos, si, pero la diferencia fundamental es que el niño algún día será adulto; el adulto jamás volverá a ser niño.
19.- Relacionado al punto anterior, nunca se deja de ser niño si no se pierde la inocencia. Que me disculpen mis lectores mas delicados (o lectoras mas delicadas), pero para mi, el mundo debería estar comiendo mierda y cagando mariposas. Así todo sería mejor.
20.- "Ganar" no es realmente positivo si la victoria no llevó consigo un esfuerzo considerable.
21.- Si es para algo positivo, nunca es tarde para cambiar.

Viendo denuevo esta lista, me doy cuenta que realmente no soy tan "viejo". Los 21 años se quedan cortos, para describir lo que he aprendido. Esta lista es solo lo que se me ha venido a la mente en el momento, pero sigo con muchas enseñanzas en mente.
Algo que me alegra pensar y decir es que muchas de estas cosas las he aprendido a lo largo de los ultimos dos años, cuando empecé a estudiar en la universidad. Las situaciones en las que he aprendido más han sido cuando he estado expuesto a más cambios. Además, aunque sea duro pensarlo, he aprendido mucho también en las situaciones en las que he sufrido más. A quienes lean esto les digo, no teman al cambio ni al dolor, algo bueno puede salir de ello.

Con eso, termino mi entrada de cumpleaños. Iré a celebrar. Feliz fin de semana!