De las “pocas” veces que me he enamorado, cada vez ha sido
distinto. Aún si cada vez ha sido distinto, siempre he sabido que es lo que
estoy sintiendo. Es como degustar una buena comida, todas las comidas pueden
ser deliciosas, pero cada plato tiene su propio sabor, tacto y consistencia.
Con las amistades, amores y enemistades pasa lo mismo. Igual que con la comida,
cada persona tiene distinto gusto. Hay a quienes les gusta un plato más dulce,
a otros les gusta mas algo salado. Hay quienes disfrutan lo crujiente y otros
prefieren algo suave. Cada persona es como un plato de comida, con su propio
sabor y consistencia. No a todos nos van a gustar las mismas cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario