No suelo hablar mucho de esto, especialmente porque es un tema que considero que cada quien debe manejar por su cuenta, y que pedir consejos es algo que debe hacerse sólo en caso de ser un inadaptado social. Bueno, de hecho yo soy en una buena parte un inadaptado social, con la diferencia de que estoy mejorando mis relaciones interpersonales con los años, y que ya no soy el mismo tipo apartado del mundo y encapsulado que era antes. Como decía, no me gusta hablar de esto, y "esto" son las relaciones interpersonales, específicamente entre hombres y mujeres. Decidí escribir sobre esto porque me di cuenta de una cosa algo interesante, hablando con un amigo.
Entre las personas, los hombres específicamente, existen dos tipos de conquistadores. Los conquistadores son los hombres, me refiero a aquellos hombres que buscan mujer. Existen los cazadores y los pescadores, así es como decidí llamarlos, por una analogía que hice mientras discutía el tema con Ricardo, un amigo mío.
Los cazadores son los típicos hombres "vivos", esos que no dejan que se les escape una mujer que les llame la atención sin ir y hablarles. De estos hay muchos, y los hay con todos los gustos también. Hay cazadores que prefieren escoger a su "presa" y perseguirla hasta que la consiguen. Otros, prefieren conocer a tantas personas como pueden, y quedarse con la mejor opcion. Hay quienes tienen estándares muy elevados, otros simplemente se quedan con las más fácil de alcanzar. En fin, los cazadores son aquellos que van por lo que buscan, y lo hacen sin inhibiciones.
Los pescadores, por el contrario, prefieren quedarse estacionarios. Esperar que su presa se acerque poco a poco. Estas personas son un poco mas pacientes que los cazadores. No solo no buscan lo que quieren, sino que cuando lo encuentran, si no les gusta, la vuelven a dejar ir. Esto puede llegar a hacer que les tome mucho más tiempo que a los cazadores encontrar a su presa, pero al mismo tiempo, gastan muchas menos energías (y dinero) en buscarlas.
Mientras los cazadores invitan a sus presas a comer, salir y hacer actividades diversas, los pescadores prefieren quedarse sentados y halar poco a poco el sedal. Los pescadores hipnotizan a su pesca, convenciéndole de salir del agua y dejarse llevar. Esto toma más tiempo, pero es igual de efectivo, si se sabe hacer. Una vez fuera del agua, es decisión del pescador y sólo del pescador regresar el pez o no... Amenos que el pez aún quiera dar lucha y salte del barco para escapar (suele suceder).
Personalmente, me considero un pescador. Recientemente, intenté salir a "cazar", pero simplemente no es lo mío. Siento que este tipo de cosas deben darse de manera natural. Salir a buscarlo es como intentar adelantar el reloj. Las manecillas avanzan, pero sigue siendo la misma hora, aunque el reloj no diga lo mismo. Es cosa mía nada mas, probablemente.
Seguramente, las mujeres que estén leyendo esto pensarán que las estoy tratando como simples objetos de caza. No se preocupen, las respeto mucho más que a la mayoría de los hombres. Esto no es nada mas que una analogía y no debe tomarse literal.
Hasta la próxima publicación, nos vemos.
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